Marga Peñafiel | Madrid
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Fue en 2007 cuando François Hollande decidió
dejar la secretaria del partido socialista y presentarse a las primarias de su
partido. Quiso presentarse como el candidato del cambio. Y el cambio empezó por
él mismo. Siguió un estricto régimen, que le hizo perder más de 10 kilos,
seguido de un cambio radical de look. El 31 de marzo de 2011 hace oficial su
candidatura a las primarias. Nadie apostaba por él y los sondeos lo situaban
veinte puntos por debajo de Dominique Strauss-Kahn, flamante director del FMI y
hombre con experiencia. Con la explosión del caso Strauss-Kahn, su primer
obstáculo en esta carrera hacia el Eliseo se apartó. En la final de las
primarias se enfrentó a Martine Aubry, líder de la izquierda más radical del
partido. La normalidad de François Hollande caló hondo y venció claramente a su
rival. Su proyecto se basaba en la ruptura de la austeridad impuesta en Europa,
con propuesta de crecimiento al más puro estilo keynesiano y una clara apuesta
por la educación pública, con la creación de 60.000 nuevos puestos.
Por aquel entonces ya había por Francia una clara corriente anti-sarkozysta que se fue cada vez acrecentando. Su excesiva personificación dela
Presidencia de la República , la mezcla de su vida privada y su vida
política, el escándalo de la expulsión de los rumanos, el sentimiento de
sumisión a Alemania, la subida de un 160% de su sueldo, la pérdida de la triple
A ,las críticas de casi la unanimidad de los medios, la clara oposición de los
sindicatos e incluso las críticas del propio Poder Judicial, jugaron en su
contra.
Por aquel entonces ya había por Francia una clara corriente anti-sarkozysta que se fue cada vez acrecentando. Su excesiva personificación de
François Hollande se presentaba como todo lo contrario, como un
candidato normal y con un programa creíble que rompía con la dinámica
conservadora europea, y fue recompensado llegando en cabeza después de la
primera vuelta de las elecciones. Todos los candidatos izquierdistas eliminados en la primera vuelta dieron
su apoyo incondicional a François Hollande, llamando a sus electores a votarle.
No pasó lo mismo en la derecha, donde la extrema derecha de Marie Le Pen, que
obtuvo cerca del 20%, pidió a sus votantes que votaran en blanco.
Sarkozy decidió volcar su campaña hacia la extrema derecha para intentar cazar los votos de Le Pen. Pero esta decisión tuvo un efecto no deseado: no cazó los votos suficientes, suscitó problemas internos en su partido y, sobretodo, hizo que el centrista Bayrou con cerca de 10% de votos anunciará públicamente que votaría a Hollande. Solo quedaba una última prueba en el camino de Hollande: el debate.
Sarkozy decidió volcar su campaña hacia la extrema derecha para intentar cazar los votos de Le Pen. Pero esta decisión tuvo un efecto no deseado: no cazó los votos suficientes, suscitó problemas internos en su partido y, sobretodo, hizo que el centrista Bayrou con cerca de 10% de votos anunciará públicamente que votaría a Hollande. Solo quedaba una última prueba en el camino de Hollande: el debate.
Hollande tenía fama de ser
blando. En Francia le apodaban “flanby” (flan). Pero sorprendió a todo el mundo
y fulminó a Sarkozy en el debate, dejándole totalmente cabizbajo. Finalmente
obtuvo la victoria final el 6 de mayo por un margen menor del esperado. Un
socialista llegaba al Eliseo después de 17 años. De momento el nuevo gobierno
socialista, en sus primeros pasos, está cumpliendo todas sus promesas: paridad
perfecta en el gobierno, comunicación de la retirada efectiva de las tropas
francesas en Afganistan al final de año en la cumbre de la OTAN y discusión sobre
medidas de crecimiento en el seno de la UE. Actualmente lo
socialistas gobiernan la mayoría de las colectividades regionales y el Senado
con mayoría absoluta. Solo les falta un obstáculo: ganar las elecciones
legislativas de principios de junio. Sin una mayoría en el Parlamento el
proyecto de los socialistas puede quedar bastante limitado. Si consiguen la
victoria, la izquierda francesa conseguiría un hito: gobernar con poder
absoluto toda Francia.
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